La pasión por el fútbol suele despertar emociones intensas. Alegría, ansiedad, nerviosismo y tensión forman parte de cada partido de la Selección Argentina, especialmente cuando se trata de una instancia decisiva de un Mundial. Sin embargo, detrás de esa montaña rusa emocional existe un riesgo que los especialistas recomiendan no subestimar: las emergencias cardiovasculares.
En la previa del encuentro entre Argentina y Egipto por los octavos de final del Mundial 2026, el cardiólogo Roque González (MP 3549), referente en rehabilitación cardiovascular del Siprosa y especialista en medicina del deporte del Ministerio de Salud Pública, recordó en diálogo con LA GACETA que un partido de fútbol puede convertirse en el desencadenante de un problema cardíaco en personas predispuestas.
De sufrir con la Selección a recorrer la tumba de Martin Luther King: la previa menos pensada en Atlanta"En realidad no es solamente un partido de fútbol. Cualquier emoción intensa, ya sea una gran alegría, tristeza, tensión o ansiedad, puede desencadenar un cuadro cardiológico, sobre todo en personas con antecedentes cardiovasculares", explicó.
El estrés también afecta al corazón
Diversos estudios internacionales respaldan esa afirmación. Durante el Mundial de Alemania 2006, una investigación publicada en el New England Journal of Medicine mostró que los episodios cardíacos se triplicaban cada vez que jugaba la selección alemana. En España, durante 2022, se registró un incremento del 30% en las hospitalizaciones por síndrome coronario agudo luego de derrotas de equipos locales, mientras que un estudio del British Medical Journal reveló un aumento del 25% de infartos el día en que Argentina eliminó a Inglaterra por penales en el Mundial de Francia 1998.
Tucumán se prepara para los festejos de la Selección y el 9 de Julio: 5.500 policías custodiarán las callesPara González, estos datos tienen una explicación fisiológica.
"El organismo responde igual que cuando un animal enfrenta a un depredador. Se libera una gran cantidad de adrenalina y noradrenalina, aumenta la frecuencia cardíaca y sube la presión arterial. Es una respuesta natural que prepara al cuerpo para luchar o huir, pero en determinadas personas puede transformarse en el gatillo de un evento cardiovascular", indicó.
"Uno puede estar en riesgo sin saberlo"
Uno de los principales mensajes del especialista es que muchas personas creen estar sanas cuando, en realidad, conviven con factores de riesgo que todavía no fueron diagnosticados.
"El problema es que uno puede estar en riesgo sin saberlo. La hipertensión, el colesterol alto o la diabetes muchas veces no producen síntomas. Por eso son tan importantes los controles médicos, aunque la persona se sienta bien", advirtió.
"Messi es mi amigo": el brujo de Ghana negó la supuesta maldición contra la selección argentinaEl médico recordó que el riesgo aumenta con la edad, especialmente en hombres mayores de 35 o 40 años, aunque insistió en que nadie debería descuidar los chequeos preventivos.
Cuáles son los síntomas de alarma
González remarcó que hay señales que nunca deben atribuirse únicamente a los nervios de un partido.
Entre los principales síntomas mencionó: dolor u opresión en el pecho; falta de aire repentina; transpiración fría; palidez; sensación de descompostura; palpitaciones irregulares o muy intensas.
"Si una persona con antecedentes cardiovasculares presenta estos síntomas, no hay que esperar a que termine el partido. Cada minuto cuenta y la consulta médica debe ser inmediata", enfatizó.
También aclaró que las crisis de ansiedad pueden presentar manifestaciones similares a las de un infarto, por lo que, ante la duda, siempre es preferible acudir a un centro de salud.
Cómo reducir los riesgos durante el partido
El especialista reconoció que controlar las emociones no siempre es posible, pero sí existen hábitos que ayudan a disminuir el impacto sobre el organismo.
Entre sus recomendaciones figuran: tomar la medicación habitual sin saltearla; evitar el cigarrillo; no consumir bebidas energizantes; moderar el alcohol; limitar el exceso de comidas con mucha sal, grasas o azúcar; mantenerse hidratado; levantarse y caminar algunos minutos durante el partido, en lugar de permanecer sentado durante horas.
"Muchas veces hacemos la tormenta perfecta: no tomamos la medicación, fumamos, comemos de más y encima vivimos el partido con un estrés enorme. Todo eso suma riesgo", señaló.
Por último, González recordó que el fútbol debe vivirse con pasión, pero sin perder de vista la salud. "Las emociones forman parte del deporte, pero si aparecen síntomas de alarma hay que actuar rápido. Es preferible consultar y que no sea nada antes que minimizar una situación que puede poner en riesgo la vida", concluyó.